La venta personal: una habilidad vital


Soy de los que piensa que el CV es como la portada de un libro. Tiene que ser atractiva; sino, es muy probable que nadie llegue a abrirlo para saber más. Sin embargo, lo realmente importante es el contenido, que es lo más difícil de explicar y exige preparación. En el mundo literario, el autor se apoya en algún referente para que presente y recomiende su libro. Es su oportunidad para conectar con la audiencia objetivo y generar interés para comprarlo. En el mundo laboral, el momento de la verdad se da en la entrevista personal y en todo lo que la rodea, incluidas las referencias.

Debemos entender que todos somos comerciales de nuestro proyecto profesional. Por lo tanto, durante el proceso de búsqueda de empleo tenemos que controlar todas las fases. Desde la labor de conocerse mejor a uno mismo, pasando por la construcción de nuestra marca, hasta la generación de oportunidades de trabajo. Estas, exigirán un seguimiento que en el mejor de los casos terminarán con un cierre. Sin capacidad de cierre, no hay venta.

Por un lado, es fundamental trabajar en conocernos. ¿Quién soy? ¿Qué me gusta hacer? ¿Cuáles son mis fortalezas? ¿Y mis debilidades? ¿En qué quiero ser mejor? ¿Cuáles son mis motivaciones? El análisis DAFO es muy práctico para trabajar estos aspectos. Parece una tontería, pero mientras mejor nos conozcamos, con mayor seguridad hablaremos sobre nosotros mismos, y será mucho más sencillo que nuestro mensaje cale. No aporta valor decir: “es que me cuesta mucho hablar de mí”.

Asimismo, la construcción de tu marca personal no es una acción concreta, sino un camino. Se debe dar tanto cuando buscas trabajo como cuando no lo haces. Es el día a día. El impacto que generemos en las personas que nos rodean, pueden ser la llave al proceso de selección que te ilusiona. Ser profesional en tu trabajo, generar buen ambiente, trabajar tus conexiones, aportar valor en Linkedin (o en cualquier otra red profesional/social) son algunas de estas acciones. Esto alimentará tus referencias, que son la base del éxito en la búsqueda de empleo. Pregúntate si te gustaría trabajar con alguien como tú.

Con tu “marca” y tus “referencias”, te puedes lanzar al mercado en busca de oportunidades. Lo primero que sugiero siempre, es hacer un estudio de mercado de las empresas en las que te interesaría trabajar. De todas ellas, investigar si tienes contactos dentro (dependerá de la marca que hayas creado) y tratar, de una manera adecuada, de generar una reunión de presentación. Mientras menos “fría” sea la puesta en escena, mucho mejor. En paralelo, recomiendo estar al tanto de las posiciones que se vayan publicando. Esto te permitirá combinar proactividad con acercamientos a empresas con una necesidad existente. Aquí, y en todos los pasos, te puedes apoyar en los headhunters especialistas de tu sector.

Para encarar un proceso de selección, necesitamos un CV (espero que pronto surjan herramientas más fiables). El candidato tiene que entender que para cada posición que gestionamos, podemos recibir de 100 a 500 candidaturas: vía linkedin, mail, llamada telefónica, referencias… El tiempo que tenemos para leer un CV es muy limitado, por lo que tiene que ser claro, directo, y sintetizado. Esto último es clave. En 30 segundos, debería darte tiempo a revisar los puntos más importantes y a captar tu atención, para que el reclutador se quede más tiempo y termine llamándote. Para cada posición, lo normal es que llamemos a 20-50 personas y entrevistemos a 10-20, por lo que la respuesta a esa llamada es vital. Hazte valer porque puede que no tengas una segunda oportunidad.

Como complemento al CV, tenemos nuestro perfil de Linkedin. Cada vez más, cuando tenemos dudas, acudimos a esta red e investigamos. Tener un perfil actualizado, depurado, bien redactado, en los idiomas que sean adecuados: es fundamental. Es una pequeña ventana, de carácter más personal, para que el reclutador/headhunter se lleve una percepción más cercana de tí. Hay que recordar que muchas búsquedas se hacen sin publicar el puesto, buscando directamente en la red. El que no esté en linkedin, se pierde el 50% de las oportunidades.

Por último, me gustaría cerrar con el momento estrella: la entrevista personal, y con algunas sugerencias. Es fundamental prepararla como una reunión con un cliente en la que te juegas un acuerdo importante. Mientra mejor la prepares, mejor te saldrá; es “de cajón”. Repasa lo que eres como profesional, repasa la oferta para la que te entrevistas, investiga muy bien la compañía (web y últimas noticias) y a la persona a la que vas a ver (como mínimo búscale en linkedin). Por un lado, para demostrar interés y por otro, porque nunca sabes si tienes alguna conexión con la persona que estará en frente. En la entrevista: llega puntual, vístete adecuadamente (ante la duda, pregunta), demuestra esa preparación pero siempre buscando naturalidad, claridad, capacidad de síntesis y por supuesto trata de generar confianza. Y no olvides hacer preguntas. Después de la entrevista, escribe al entrevistador para darle las gracias por su tiempo, y si te interesa el puesto, demuéstraselo. Como después de cada presentación de una oferta comercial, deberás darle seguimiento y si todo va bien: tendrás esa oferta de trabajo.

En este post, no trato de definir la única manera de buscar empleo. Intento, con mi experiencia gestionando procesos de selección en Robert Walters, dar ideas que os ayuden a entender cómo funciona el mercado laboral. Espero que os sirva de ayuda, y que os anime a darle un enfoque más potente a vuestra marca personal.

 

Un fuerte abrazo,

Carlos Afán de Ribera

Arquitecto

Managing Consultant – Real Estate & Construcción

Robert Walters

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